sábado, 2 de febrero de 2013

La maldita perra que comía y no engordaba

Me saqué la chaqueta, con cicatrices y todo, e increiblemente lucía pequeña.
Extrañaba mi sombra delgada y mis piernas, mi abdomen, todo.

Hoy me he enfermado.
He vomitado todo lo que había comido desde ayer y me siento horrible.
Mi cabeza esta matándome, en serio que sí.

Más allá de eso...
yo como, como, como y no engordo...
Maldita, perra... maldita, perra que come y no engorda.
Estoy en el cielo de la talla pequeña,
y sólo porque sí... sólo porque si.

Ah, estoy más simpática.
El otro día incluso jugué con alcohol.
Me siento asquerosa porque llegue a estar borracha...
pero bueno,
eso es lo que la gente quiere, ¿no?
Sí... yo no actúo por mi misma.

1 comentario:

  1. =[ yo creo que tienes muchas más cosas guardadas que lo que ices en este blog. Son cosas pequenas pero se nota a leguas que quieres trasmitir mucho más. Te expresas muy poco, eres muy cerrada.. quizá por eso te ocurren estas cosas. No las hablas mucho y aunque las pienses no lo expresas, ni siquiera aquí en tu blog, que pareciera fuese algo para escribir notitas, cuando en realidad sabes que puedes escribir y descargarte. Te preguntarás para qué y de qué te sirve.. pues si no lo haces con amigos o familia, debes explotar en algún lado, no? De veras, no armes una bomba dentro de tu cuerpo para que estalle cuando sea muy tarde.

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