No quiero comer lo que sea.
No quiero comer caramelos ni papas fritas ni esa mierda.
Hoy ya lo dejo, y está.
Es que ni siquiera me he visto gorda,
porque mierda, que no lo estoy,
pero me hace más gracia ese cuerpo de mierda esquelético,
que el mio, un poco huesudo y ya.
Me estoy aburriendo de todo otra vez,
y es que mierda, qué gracia...
QUÉ GRACIA QUE ME DOY.
No hay comentarios:
Publicar un comentario