Demonios… ¿Qué? ¿Ya me vio? Y para variar, desprevenido, que cara de bobo tendré puesta en ese momento.
Mire a la cámara con cara de avergonzado. Al segundo después me acorde alguien me mira. Como estupido me tape la cara con las manos, no quería que lo notara.
No te tapes – escribió de nuevo Mark
No tenia idea de que había cargado – me destape lentamente y volví a escribir
Pareces tomate, uno lindo – mire su avatar y se reía, se sentía, me emocione. Realmente era hermoso
¿En serio? – Pensé un segundo - ¿Qué quiere? ¿Provocarme?
Descuida, aun no llego a estar tan mal – seguía riéndose de mi color – tus ojos son bellos
¿Mis ojos? – que bobada, iguales a todos los otros ojos
Si, son como dos charquitos de agua – ahora el parecía impaciente y avergonzado
Bueno, pues son azules, pero me gustan mas como los tuyos – le escribí serio
¿Los míos? No tienen nada de especial, no se comparan a los tuyos – pestañeo con gracia, se notaba que lo hacia por obligación – no, para nada, no son dos charquitos
Si, como los tuyos – le escribí
Son comunes – me respondió
Pero lindos – le volví a escribir
¿Lo común? – me pregunto
No, pero puede ser que tu si – al decir aquello saco las aplicaciones de la cámara
Andrew, déjalo así – escribió
¿Dejar que? – le pregunte con duda, demasiada
No creo que seas igual en persona – eso fue lo peor que leí en mi vida, ¿Yo sobreactuado? ¿Por una pantalla? Jamás, y lo volveré a decir ¡Jamás!
Al segundo después, el estomago se me apretó, ¿otra decisión? Estaba bien, tendrá que ser, incomodo o no, nuevo o no, calórico o no, lo que fuese o no fuese, no hay que bajar la guardia
¿Quieres conocerme? – le dije firme y dudoso
¿Quieres tú? – me respondió preguntando
Si, quiero – de nuevo firme y dudoso
¿Cuándo y donde? – me pregunto
Mañana y aquí – le respondí
¿Seguro? – realmente este estupido me controlaba
No, pero tengo – estaba disgustado
Bueno, dime como – me respondió por ultimo
Le di todas las indicaciones para que mañana viniera, aun que todo empezó a darme vueltas estaba entusiasmado, ¿esto era realmente posible? Vaya, tan sobrenatural y natural, tan horrible y tan hermoso, una situación poco cotidiana inundaba mi patética vida de solitario y engreído.
Apague la computadora y me fui a la cocina, tenia mucha hambre, no había comigo en todo el día, pero para mi suerte, estaba completamente vacía, solo habían unas frutas que me trae la vecina, pero que nunca como, no es por nada, pero no me gustan. Busque y busque algo para comer, pero nada. Decidí ir a comprar una que otra cosa. Eran las diez de la noche, hacia frío, pero igual fui, apague todo y busque en mi bolso monedas, las encontré y me fui con las llevas en la mano. Hacia un poco de frío, pero poco me importo, salí sin abrigo en dirección al local. Al pasar por las calles la gente miraba raro, como si se tratara del mismo demonio, pero no, solo era yo. A los pocos minutos llegue al local, lo mire un poco inspirado y entre rápido.
¿Qué deseas? – dijo una señora robusta con cara de engreída
He... Un kilo de pan y… jugo – dije tímidamente
¿Nada mas? eres muy delgado – me observo de pies a cabeza. Imagine que aquella señora me tenía envidia, pero no, que estupidez
No, en realidad no – la mire y luego baje la mirada y moví los pies
Esta bien, son… - la interrumpí, como si fuésemos perros y yo le quitara el pan de la boca
Tome – le dije con presión, quería irme rápido – la bolsa, ¿Dónde esta?
Calma, un momento, ya te la paso – me freno
De acuerdo – mire al suelo y seguí moviendo los pies, espere algunos minutos
Ten, aquí esta tu bolsa y tu vuelto – me dijo con voz molesta
¿Gracias? – dije con un tono de pregunta y respuesta, luego me fui
Al caminar de vuelta a casa sentí que alguien me seguía, como si tuviese culpa, lo cual no era, camine y camine cada vez mas rápido, hasta llegar a una esquina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario