viernes, 28 de agosto de 2009

Me reencuentro contigo

¡Basta! – grite como un maniático, me di una vuelta y retrocedí - ¡mierda! ¡Isabela!
¿Cómo me saludas? – Miro mis bolsas botadas en el piso – ten cuidado
¿Qué te crees? Tu lo has provocado – las recogí y la salude de beso
Si, puede ser – me sonrío – ¿te acompaño?
Si mama no te regaña, claro – solté mi brazo y agarre la bolsa con la otra mano y lo pase por sus hombros – y cuéntame ¿Qué has hecho niñita?

Al caminar casi cinco minutos, charlamos muy poco y no creo que nos hallamos divertido. Al llegar a mi casa pensé que se iría, pero no, ella pasó conmigo sin que se lo pidiera. Bien, eso no estaba tan mal, no me molestaba.

A Isabela la conocía desde hace nueve años, siempre habíamos sido grandes amigos, pero aquellos años, en los que habia estado tan solo, nadie estaba acompañándome, tampoco la busque y talvez sea por eso que estoy así. Ahora que viene ella, no se, la casa se siente mas calórica y acogedora. Se sentía lindo.

¿Quieres comer alguna cosa? Preferentemente pan, porque no tengo otra cosa o quizás… ¿Tomar jugo? – le dije
No, gracias Andrew – me miro
y… ¿quieres ir a mi habitación? El living es feo – le pregunte casi exigiendo
de acuerdo – le agarre el brazo para que se parara y fuéramos a la habitación, cuando llegamos de inmediato se sentó en la cama y me sonrío
¿Señora o señorita? – me dijo de la nada
¿Qué? – la mire extrañado
Tu maquillaje – lo apunto – deduzco que puede que sea de tu novia, porque ahora no lo usas o ¿es tuyo?
Si, es Mio – creo que me sonrose y luego me senté a su lado y la abrase por la cintura. Ella no se opuso – Is, eres boba
¿Qué te pasa? – se apoyo en mi hombro y evito mirarme
Nada ¿por? – le pregunte
Si te conozco hace tanto, no crees que note todo lo que te pasa – me dijo
¿Crees que me conoces? Tu misma crees que estoy cambiado. Conocerme debe ser difícil, me han dicho raro ya – la mire y luego sentí que Mark se apoderaba de mi ser para hablar por mi, era una sensación extraña
Eres tan problemático y creo que nunca cambiaras, nada mas – levanto su cabeza y saco con suavidad mis brazos de su cintura y se paro en dirección de ida. Le tome el brazo y la obligue a regresar, mire su cara extrañada y me fije en sus ojos dorados, su boca rojiza, su nariz respingada, sus mejillas de tono perfecto, sus pestañas largas y sus cabellos claros.
Me puse tenso y sentí como el calor circulaba por mi cuerpo, sentí que mi estomago se contraía y que la piel se mojaba poco a poco. Luego la solté y la volví a tomar de las manos. Me acerque cada segundo más a ella, cada vez más y más hasta que nos pusiéramos incómodos. Cuando me acerque mas, cuando estaba tan cerca como para sentir su calor y respiración, justo en ese momento vi su cara de angustia. Solté sus manos y comencé a acariciar su rostro suave con mis manos envueltas en guantes
¿Te preocupa algo Isabela? – le dije cerca, casi al oído
No, para nada – bajo su mirada y tomo mis manos, sacándolas de su cara y posándolas en mis rodillas - ¿A ti?
Confundirme – me aleje y mire profundamente al frente
Y ¿Quieres confundirte más? – Se acerco – yo se que es difícil
¿Difícil? – la mire de nuevo
Si, difícil, tienes quinces y estas aproblemado, pero no son mis problemas – dijo secamente – me quieres vincular en tu vida, pero no quiero
¿En serio crees eso? – Me apene – no pienses eso, no te molestes
Sabes, puedo vivir de nuevo lo que sientes ahora – se levanto – solo no lo hagas
Ni siquiera lo intento – le dije
¿Tienes reloj? – agarro mi mano y vio mi muñeca, no tenia pero no la soltó – al parecer no
No, creo que no tengo – le sonreí
No quiero seguir con esto – me soltó y dijo – es tarde, me iré, adiós – se levanto y se fue a la puerta, ni siquiera la acompañe, no quería hacerle daño a un inocente en mi vida de carretera mal construida y me apenaba saber que ella supiera lo que pretendía. Vaya si era lista.

Esa noche me quede sentado pensando en ella y luego en Mark, tantos pensamiento inundaban mi cabeza, una lluvia torrencial de penurias y alegrías. No queria fingir que los uso, porque lo que ya habia pensado era real, pueden pasar años de cuestionamiento, pero se y tengo claro que el pensamiento esta después del sentimiento, ya me lo habían enseñado.

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