Como seres humanos estamos hechos para fallar, no una, sino mil veces y posiblemente en algún momento de nuestro trayecto pensemos en la posibilidad del suicidio porque todo se esta cerrando y los pies no son tan firmes como para ser lo que queda vivo. A veces estamos increíblemente preocupados, estamos muertos y solos, entre la descomposición de nuestro corazón y el aire que nos hace renacer.
Hola! hace tiempo que quería comentar aquí, he leído muchas veces tus entradas. ¿Eso lo escribiste tú? Me gustó mucho.
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