Volví para apretarte el pecho, para estrangularte los órganos, hacerte sentir el doble de ancha a pesar de que haces el doble de esfuerzo. ¿Por qué no me dejaste? Podías pero no quisiste, creamos un lazo, creamos más que una amistad y a veces creo que no tenemos para que recordarnos porque ya nos fusionamos en un sólo ser.
Me siento estúpida y es que siempre que pienso que viviré el resto de mi vida contando calorías y sintiendo que mi pecho se aprieta, que estoy cada día más gorda y no creerle al tacto. Estoy harta de todo esto, estoy harta y no puedo frenarlo. No, en realidad no quiero frenarlo porque la culpa es mía.
No he comido "mucho" (es mucho, es como un atracón de mierda) hoy... ¿500 calorías? ni siquiera tengo ganas de contarlas bien.
[Fin del momento mal redactado, contradictorio, torpe, sin sentido y estúpido]
Dejo una foto del regalo que le daré a Eric por los dos meses. En realidad me cuesta mucho comprar regalos, así que los hago yo... El es un chico (claro) y se supone que no le gustan estas cosas cursis pero el es medio marica entonces si le gustan. De todas formas yo soy mucho más marica, razón por la que nos complementamos como hombre y mujer en cualquier caso.

fucking anything
ResponderEliminarQue monada!
ResponderEliminarAww super lindo!
ResponderEliminarTe diré que cansa pensar en vivir siempre debatiendose en una dicotomía torturante... por lo general me dan ganas de ya... detener todo, pero no... eso sería darme por vencida... y me niego.
Animos!
Jajaja Eric es medio marica!! jajajajajajaja, me gusto el regalo, parece como sacado de una peli de Tim Burton, te quedo lindo.
ResponderEliminarCon el primer parrafo pues al menos aceptas que no dejas de contar calorias porque no quieres, pero recuerda que eso no es vida.