Es primera después de muchos años que se intenta de nuevo, no es el proceso normal pero aun así no les da temor, que va, no le da temor.
Lo intenta y no para de decir; es como cuando el cochero pasa por la tierra de los camino y la levanta. Ese olor me agrada, es tan adictivo, pues, me oxigena pero a la vez me mata y no me deja respirar, esto es parecido, es idéntico, debo ser sincero.
Levanta sus faldas y se tambalea en sus sueños, luego cae al piso rendido en su propia adicción.
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